Homenaje a la «B alada» que durante largo tiempo fue el mascarón de proa de los más prestigiosos automóviles británicos, el Flying B es en todos sus aspectos una inédita y prestigiosa creación. Por su atrevida caja rectangular ligeramente curvada que evoca la elegancia de un cupé o de un cabriolé. Por sus imponentes líneas de marcado carácter. Por su original tipo de indicación con hora saltante en posición 12h. Fruto de una maestría única, la esfera es por si sola una obra de arte y se distingue por su gran riqueza de detalles, tales como el motivo moleteado inspirado en los botones de mando Bentley, los índices horarios esculpidos en nácar o la sutil nota de color en la parte central presente igualmente en la ventanilla de la hora saltante. El perfil ligeramente curvo de la esfera ha exigido por parte de los artesanos grandes dosis de ingenio, al igual que la forma curvada del cristal de zafiro biselado con tratamiento antirreflejos por ambas caras. Al igual que todos los modelos de la colección Breitling for Bentley, el Flying B va dotado de un motor de excepción: el Calibre Breitling 28B de cuerda automática, con certificado oficial de cronómetro otorgado por el COSC. El Flying B se fabrica en acero, en una prestigiosa versión de oro rojo, así como en una serie de oro blanco, máximo exponente del lujo más discreto. El fondo de la caja va adornado con la mítica «Flying B» de Bentley.








